¿Quién vela por el mantenimiento y/o crecimiento del capital social?

hernan papeColumna por el Dr. Hernán Pape Larre, Académico del Departamento de Industria y Negocios, Universidad de Atacama

En la actualidad, se discute si el Estado debiera salir en rescate de la empresa LATAM. Los viajes aéreos de pasajeros se han visto reducidos por las distintas medidas que se han adoptado para combatir al coronavirus y, por lo tanto, los ingresos de dicha empresa han caído en forma dramática. Por cierto, esta situación de cuarentena no puede mantenerse por largo tiempo porque redundará en una masiva quiebra de empresas.

Así aparece una pregunta intrigante: ¿quién es responsable de que los pasajeros dejen de tomar vuelos y la empresa deje de percibir algo que en tiempos de normalidad pareciera legítimo?, ¿es LATAM la responsable?, ¿es la autoridad sanitaria que limita los desplazamientos?, ¿es el coronavirus?, todo indica que este último es el causante de los perjuicios económicos… Y surgen otras inquietudes: ¿con la quiebra de grandes empresas privadas quién se ve perjudicado? No hay ninguna duda que los clientes se ven desfavorecidos porque no pueden adquirir los bienes y servicios que demandan para satisfacer sus necesidades; los proveedores no pueden seguir entregando materias primas para la continuidad de los procesos productivos; los trabajadores pierden sus trabajos y se quedan sin sueldos, y los accionistas ven deteriorase su patrimonio.

¿Y el Estado pierde algo? ¡Por supuesto! Desde un punto de vista monetario, el Estado percibe menores montos de impuestos a las utilidades de las empresas comparados con tiempos de normalidad, pierde los IVA de las ventas que se dejaron de realizar y, también muy importante, se desfigura la libre competencia en el mercado, se incrementa el desempleo, se nubla el clima social, y surge la desesperanza sobre el futuro.

Luego, junto con todas las medidas que se están planificando para superar la difícil situación económica, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), ¿pudiera el Estado ingresar a la propiedad de las empresas privadas con el fin de suministrar recursos y evitar su bancarrota? La respuesta no parece obvia. Algunos pueden pensar que es una medida adecuada, y otros no estarán de acuerdo que el Estado se involucre y asuma riesgos privados. Como antecedente, en Alemania, el Estado salió al rescate de la línea aérea Lufthansa e ingresó con el 20% de participación accionaria en el capital.

Finalmente, rememoro la teoría de sistemas, promovida por el biólogo y filósofo austríaco Ludwig Van Bertalanffy (1901-1972), quién en forma muy simple plantea que “el todo es más que la suma de las partes”. Asimismo, desde la sociología, distinguimos que el capital social tiene que ver con la colaboración social entre los diferentes grupos de un colectivo humano y el uso individual de las oportunidades surgidas a partir de cuatro fuentes principales: el afecto, la confianza mutua, las normas efectivas y las redes sociales.

Dado lo anterior, termino con otra pregunta: ¿quién vela por el “todo” y el mantenimiento y/o crecimiento del capital social?