“La Transparencia y Participación son uno de los principales pilares que sostienen el Modelo de Calidad”

DSC 0464El Dr. Carlos Olivares Faúndez asumió recientemente como Director de Aseguramiento de la Calidad de la Universidad de Atacama, a finales de agosto -para ser más exactos- y cuenta con una vasta experiencia en educación superior en diversas universidades del país, y en instituciones en el  extranjero tales como el Banco Interamericano de Desarrollo, FHI 360, World Learning, Chemonics, entre tantos otros.

A poco tiempo de llegar a esta Institución de Educación Superior, el experto en Aseguramiento de la Calidad, ya dispone de una perspectiva diagnóstica de la situación actual de nuestra Universidad, particularmente en torno a los avances en la Gestión de la Calidad realizados hasta el momento, y de cuáles son los procesos requeridos por la Institución, para cumplir a cabalidad con las nuevas exigencias del contexto y normativas del escenario nacional.

En este marco, Carlos Olivares esbozó cuáles serán los lineamientos estratégicos de la gestión que se encuentra impulsando, junto al equipo que lidera y enfatizó la necesidad que la Dirección de Aseguramiento de la Calidad (DAC) trabaje en estrecha relación con los estamentos universitarios, así como con el entorno o el medio, de forma de abordar colectivamente el cumplimiento de los compromisos de Acreditación Institucional y de carreras, requeridos por el órgano regulador externo, y en paralelo iniciar el diseño e implementación de un Sistema Integral de Aseguramiento de la Calidad en la Institución, que comprenda todas las funciones misionales de la Universidad.

A continuación damos a conocer una entrevista realizada al directivo, a un par de semanas de su toma de posesión del cargo:

¿Cómo se gestó su llegada a la Universidad de Atacama (UDA)?

“Tuve la posibilidad de volver a Chile, luego de una dilatada estancia en el extranjero, que  coincidió con la invitación que me extendiera el Señor Rector, Dr. Celso Arias Mora, para integrarme al equipo directivo y aportar con mi experiencia a la temática de Aseguramiento de la Calidad. Los desafíos que enfrenta la Universidad en la materia son importantes, pero me he formado la convicción que la Universidad tiene las capacidades y potencialidades para llevar adelante, de forma exitosa, los procesos de Aseguramiento de la Calidad, entendiendo estos como Autoevaluación, Acreditación Institucional y de carreras, así como la construcción de su propio sistema interno de Aseguramiento de la Calidad.

Considerando esta reciente llegada a la Universidad ¿Cuál es el panorama con que se encuentra y cuál es el punto de inicio para su gestión?

“La Universidad ha trabajado en Aseguramiento de la Calidad desde hace bastantes años. En ese contexto, la Institución ha respondido a los requerimientos en cuanto a Acreditación Institucional y de diversas carreras en ese período, ante el órgano regulador.  Respecto a lo anterior, hay diversidad de iniciativas que se han emprendido, algunas de las cuales las mantendremos, y otras las vamos a reorientar, a fin de satisfacer los nuevos requerimientos establecidos  en la Ley de Educación Superior Nº 21.091.  Esta ley se encuentra vigente, salvo lo relativo a la aplicación de los nuevos criterios y estándares de acreditación integral, que se aplicarán a todas las instituciones, a partir del el 1 de septiembre de 2022.   

La mirada de los pares evaluadores, en este nuevo paradigma, será distinta a la que se hacía, porque el foco de la Evaluación serán los resultados alcanzados en cada una de las funciones misionales, lo que implica que la Institución tenga en pleno funcionamiento un sistema de Aseguramiento Interno de la Calidad, de manera que la Universidad esté siempre preparada para abordar los procesos de Autoevaluación y Acreditación Institucional. Así, estos procesos no serán causa de estrés institucional, ya que para la Universidad, la calidad será un aspecto cotidiano de la vida institucional, en que todas las funciones misionales se está midiendo permanentemente, para lo cual se dispondrá de una serie de indicadores de resultados, que en parte importante, ya están definidos.

Además, contaremos con Plan de Desarrollo Estratégico para los próximos 10 años, el cual estará en estrecha relación con la Estrategia de Desarrollo Regional (ERDA) y con los insumos derivados de la aplicación de la Acreditación Integral, como son son los resultados del Proceso de Autoevaluación Institucional que estamos llevando a cabo, el Plan de Mejoramiento y las observaciones generadas del Proceso de Evaluación Externa.  De esta forma, el Plan Estratégico Institucional, será la carta de navegación para los próximos 10 años, sin perjuicio de la inclusión de los ajustes que se deriven de su Evaluación Anual”.

Usted trabajó en materias de Calidad en diversos contextos. Cuéntenos más acerca de esta experiencia.

“Trabajé varios años en la Universidad de Chile, donde cumplí funciones como el primer Secretario Ejecutivo del Comité de Evaluación de esa universidad, en los 90. Más tarde me adjudiqué un concurso internacional para la posición de Especialista Senior en Educación en el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington DC. Eso sí, durante mis años en el extranjero  siempre mantuve contacto profesional con las entidades nacionales.

Mis áreas de trabajo esencialmente estuvieron focalizadas en Gobernanza,  Aseguramiento de la Calidad y Fortalecimiento de la Gestión, en particular Dirección Estratégica de Instituciones de Educación Superior. Mi ámbito de acción fue en toda la región, donde gestioné un número relevante de proyectos. en los temas antes mencionados.

En los organismos multilaterales, la Educación en todos sus niveles ocupa un lugar muy importante de la agenda social y se realizan múltiples acciones y proyectos, orientados hacia la calidad y ampliación de cobertura en los diferentes países. Por lo señalado tuve oportunidad de trabajar en Centroamérica, en y varios países del Cono Sur.

Conozco en profundidad diferentes tipos de universidades, y considero una ventaja el haber sido académico muchos años, sé lo que significa publicar artículos científicos en revistas internacionales de corriente principal, dictar clases de Pregrado y Postgrado, y cumplir funciones directivas”.

Esta Dirección de Aseguramiento de la Calidad aborda la Gestión de Calidad desde dos dimensiones, una interna y otra externa, sobre las cuáles podría explicarnos más.

“Para poder realizar el proceso de Aseguramiento Integral de la Calidad que establece la ley, hay que abordar el establecimiento de la calidad desde dos perspectivas, Aseguramiento Interno de la Calidad y Aseguramiento Externo de la Calidad. El Aseguramiento Interno de la Calidad propende a fortalecer la gestión Institucional. A tal fin, la DAC debe generar la orgánica, las políticas, la misión de esta unidad en el marco de la nueva ley y profundizar la profesionalización de toda su gestión interna, de manera que tenga la capacidad de realizar el acompañamiento continuo de todas las unidades académicas y no académicas de la Universidad, y así, estar en condiciones de prestar asistencia técnica del mejor nivel, a los diferentes requerimientos que van a surgir”.

La Institución tiene que definir sus propios criterios de calidad que por lógica estarán en estrecha concordancia con los que establezcan y apliquen, en definitiva, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).

Al promulgarse la ley, algunas instituciones entendieron que ya no se acreditan las carreras distintas a Cirujano Dentista, Médico Cirujano y las Pedagogías. Sin embargo, esto no es así. La ley establece que cuando tenga lugar el proceso de Acreditación Institucional, en este nuevo marco, la CNA  elegirá a través de un proceso denominado muestra intencionada de carreras y programas por sedes, que participarán en el proceso, lo cual hace obligatorio que todas ellas se encuentren con sus Procesos de Autoevaluación y Planes de Mejoramiento realizados, tanto los de Pregrado como los de Postgrado. En relación a este último aspecto todos los programas de doctorado deben obligatoriamente acreditarse por la CNA.  De esta forma, el nuevo modelo de Acreditación Institucional es integral y su mínimo común denominador es la calidad, que debe ser medible y demostrable con evidencia concreta”.

De acuerdo a lo que usted menciona, ¿Cuál es este liderazgo y este acompañamiento que debe llevar a cabo la DAC?

“El liderazgo de la DAC es central, para acompañar a toda la Institución, estar en condiciones de ofrecer alternativas técnicas a la realización de los distintos procesos involucrados en la Acreditación, facilitar la capacitación especializada en aspectos conceptuales y metodológicos, a fin de fortalecer los equipos que trabajarán en las distintas comisiones de autoevaluación, de manera que todos tengamos un mismo lenguaje y sepamos cuáles son los puntos en los que es necesario avanzar, las actividades que hay que mejorar, etc. Lo anterior, siempre teniendo como norte el progreso y el crecimiento Institucional y por tanto el beneficio del estudiante”.

¿Cuál es el cambio que propone esta nueva Ley de Educación Superior, con la creación de esta Subsecretaría de Educación Superior, una Superintendencia?

“La ley es de cumplimiento obligatorio y en ella se establece la creación de la Subsecretaría de Educación Superior, y la Superintendencia de Educación Superior. El Sistema de Educación Superior además, de las entidades antes mencionadas, incluye a la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) y la Comisión Nacional de Educación (CNED). Esta, a grandes rasgos es la nueva estructura orgánica que tiene la Educación Superior en Chile, desde el año pasado. La Superintendencia  tiene múltiples funciones pero la que resume todas ellas es su capacidad de fiscalizar todos los procesos propios de su competencia y la Subsecretaria, establecer la estrategia nacional de Educación Superior, impulsar políticas públicas en el sector,  responsabilizarse del proceso de admisión y continuar desarrollando el Sistema de Información de la Educación Superior (SIES). La CNED continua con su proceso de licenciamiento a nuevas Instituciones de Educación Superior (IES) y supervisión de aquellas instituciones no acreditadas o acreditadas en dos oportunidades en la categoría Básica (tres años). En paralelo la CNA ha cambiado a sus integrantes de acuerdo al procedimiento establecido en la ley y se encuentra en proceso de validación de los nuevos estándares y criterios, entre otras actividades”.

Esta gestión de calidad debe también tener un correlato con una serie de exigencias, por ejemplo, la transparencia…

“Absolutamente, la transparencia y participación son esenciales ya que es una de las bases que sostiene el modelo del diseño del Sistema Integral de Aseguramiento de la Calidad establecido en la ley. De hecho, en el diseño e implementación de los procesos de autoevaluación tanto de carreras como el institucional, es clave para el éxito de estos procesos, la más amplia participación posible y socialización de resultados, dado que el objetivo común es el disponer de un diagnóstico compartido y delinear e implementar los cursos de acción necesarios para avanzar en el mejoramiento continuo de la Universidad. En la misma línea, la coherencia es otro elemento esencial. La declaración de misión y sus propósitos así como el Modelo Educativo Institucional deben estar alineados con los perfiles de egreso tanto de las carreras de pregrado y postgrado. Otro elemento es la pertinencia y efectividad institucional en términos del nivel de alineamiento y satisfacción de cada una de las funciones misionales a los requerimientos del medio externo y del nivel de logro en cuanto a eficiencia y eficacia  de cada una de ellas en pregrado y postgrado”.

¿Cuál es la participación que deben tener los distintos actores de la Comunidad Universitaria, en el contexto de las tareas que se aproximan en cuanto a la Gestión de Calidad?

“La DAC tiene que relacionarse con todas las unidades organizacionales y con los tres estamentos universitarios. La participación se asegura a través de diversas actividades de capacitación y posteriormente en los diversos procesos de autoevaluación que se implementarán en todas las carreras de la Universidad, lo que implica no sólo pertenecer a la comisión a cargo del proceso, sino también, a través de responder encuestas de percepción, de participar en grupos focales, entrevistas estructuradas y talleres de análisis de resultados. Idéntica situación está ocurriendo en el desarrollo del actual proceso de Autoevaluación Institucional. En el nuevo modelo de Acreditación Institucional vigente en el país, la participación es un factor que asegura el éxito del proceso y el mejoramiento continuo, para beneficio de todos y particularmente de los estudiantes.

En línea con lo señalado antes, es fundamental la participación de los estudiantes y egresados, ya que pueden aportar información crucial para mejorar los distintos procesos que afectan directamente la calidad de la formación que están recibiendo o recibieron, cuando cursaron sus carreras. Ámbitos como conocimiento de los respectivos perfiles de egreso, planes de estudio, estrategias didácticas, desarrollo de competencias, equipamiento, calidad de las prácticas profesionales, entre otros temas, se constituyen en elementos claves para garantizar la calidad del proceso de formación”.

IMÁGENES