Acuicultura sustentable en Atacama: Un trabajo en equipo

Rafael CrisóstomoPor 
Rafael Crisóstomo Gamboa 
Director ejecutivo del Centro de Investigaciones Costeras, CIC 
Universidad de Atacama

 

¿Será posible diversificar al sector productivo y, al mismo tiempo, desarrollar y potenciar las economías locales del sector costero de la región de Atacama? Esta interrogante fue planteada hace más de cuatro años por un grupo de investigadores y profesionales de la Universidad de Atacama enfocados en la realidad de pescadores artesanales y pequeños acuicultores.

En este proceso se han desarrollado varias iniciativas, todas gestadas desde el ámbito científico y productivo, pero que han contado con dos actores fundamentales: el Gobierno Regional de Atacama, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad; y las organizaciones de pescadores, buzos y algueros, a través de sindicatos y cooperativas de Caldera y Chañaral.

Para lograr el resurgimiento del rubro acuícola, el Centro de Investigaciones Costeras de la UDA está ejecutando el Proyecto “Diseño e implementación del primer programa de Acuicultura de Pequeña Escala, a través del cultivo de Ostra Japonesa y Ostión del Norte, para organizaciones de pescadores artesanales de la región de Atacama”, más conocido como FIC APE 2.

Se trata de un programa que apoya y capacita a pescadores, buzos y algueros de Atacama, en la técnica de cultivo de bivalvos de manera suspendida, un sistema artesanal que se utiliza en nuestro país desde hace más de 30 años. Para que dichas organizaciones puedan desarrollar actividades de acuicultura de pequeña escala, además deben contar con una serie de elementos, principalmente materiales y permisos sectoriales.

En este contexto, el proyecto abarca esas necesidades a través de tres ejes estratégicos. El primero es la nivelación sectorial; es fundamental conocer y recibir apoyo en la tramitación de solicitudes para Concesiones de Acuicultura y para el desarrollo de acuicultura en Áreas de Manejo. Es un proceso engorroso y costoso que puede alejar a las organizaciones del objetivo. Durante el avance del proyecto, se ha capacitado en este ámbito y se ha gestionado la tramitación de dichas solicitudes, según las características propias de cada organización.

El segundo eje es la capacitación y trasferencia. Mediante un Plan se han desarrollado cuatro módulos sobre el cultivo de Ostión del Norte y tres módulos sobre el cultivo de Ostra Japonesa, jornadas teóricas y prácticas realizadas en dependencias del CIC-UDA, en la comuna de Caldera.

El tercer y último eje es la implementación. Para cerrar un círculo virtuoso, las organizaciones beneficiarias han recibido el equipamiento necesario para poder realizar sus actividades de acuicultura. Se trata de 50.000 semillas de Ostión del Norte y 7.000 semillas de Ostra Japonesa para iniciar el ciclo productivo, además de equipos de alto valor comercial como pescantes con guinche eléctrico y roletes, implementos que les permitirán un ideal desarrollo en sus territorios.

Creemos firmemente que la acuicultura es una actividad sustentable, una real alternativa para el desarrollo económico local, quedando demostrado que cuando existe voluntad y entusiasmo de parte de las organizaciones artesanales, más el trabajo de la Universidad y al aporte del Gobierno Regional, se pueden dar alternativas de desarrollo productivo a la gente de mar de nuestra querida Atacama.