La matemática: Herramienta necesaria para el desarrollo

Manuel BarahonaPor
Manuel Barahona Droguett
Académico del Departamento de Matemáticas
Universidad de Atacama

Una gran parte de los problemas que nos aquejan tienen relación con lo joven de nuestro país. Siempre estamos comparándonos con los países más desarrollados cuando tenemos que tomar decisiones acerca de algún problema, sin darnos cuenta que dichas comparaciones no tienen sentido alguno. Chile está en el mapa del mundo hace apenas 200 años, iniciamos nuestro camino por la ciencia, en particular por la matemática, alrededor del año 1960. No pocos de nuestros próceres saben que la matemática como ciencia tiene a lo menos 2500 años y que la primera universidad en el mundo nació en el año 1088, en Bolonia, Italia. Cuando comparamos los resultados en matemática con los países de la OCDE, olvidamos que detrás de un estudiante europeo hay más de dos mil años de experiencia matemática. Los países desarrollados tienen claro qué clase de matemática, cuándo y dónde y con qué profundidad debe enseñarse para que tenga sentido en su desarrollo. Observe estimado lector que en nuestra región aún no tenemos una carrera que forme profesores de matemática en la universidad, sabiendo que la necesidad existe desde hace mucho tiempo; más aún, faltan matemáticos en Chile. Esta carencia se agudizó con la economía de mercado, que impulsa a los estudiantes a estudiar carreras con menos dificultad y más rentables. Estudiar matemática requiere de una gran disciplina, que los jóvenes no siempre están dispuestos a soportar: Las escuelas de matemática del país están vacías desde hace mucho tiempo.

Un país que quiera ser desarrollado en los próximos 100 años tiene que tener una política clara respecto de la ciencia. La matemática nos enseña a respetar las reglas, a organizarnos, a distinguir lo verdadero de lo falso, lo principal y secundario en un determinado problema, a leer con actitud crítica, a escribir y expresar ideas precisas, a disfrutar la solución de un problema después de meses e incluso años en la búsqueda de una solución. Pero, no pocos padres les niegan esta experiencia a sus hijos cuando recalcan frente a ellos la consigna “tú eres malo para la matemática igual que yo”.

Imagine usted a sus niños, con las características propias de aquellos que estudian matemática. Sume a esto si, además, disfrutan de la música y de los deportes: Chile estaría preparado para iniciar su desarrollo en los próximos cien años.

Por favor lector, no crea cuando le sugieran que Chile será desarrollado cuando tenga un ingreso per cápita de 30 mil dólares, porque esos dólares serán solo para algunos, no para todos: Se repartirán como corresponde cuando tengamos una mente clara, educada, crítica, cuando seamos capaces de distinguir lo verdadero de lo falso y entendamos lo que leemos.