Aquaponía en el desierto: Una alternativa sustentable para la Nueva Atacama

Gabriel Olivares Pacheco - Ingeniero Acuicultor - Jefe de Producción Proyecto FIC Flada Verde CRIDESAT-UDAGabriel Olivares Pacheco es Ingeniero Acuicultor, Jefe de Producción en el Proyecto FIC Falda Verde – Chañaral perteneciente al CRIDESAT-UDA.

¿Cómo reconstruir la matriz productiva en la Región de Atacama después del 25M? Es uno de los principales debates de las autoridades locales, sectores productivos y organizaciones sociales. Donde sí existe conceso es en la oportunidad única de apostar por proyectos sustentables, privilegiando diseños que contribuyan a cubrir las grandes brechas: eficiencia hídrica, manejo de pasivos ambientales, optimización de ERNC y desarrollo de capital humano.

La FAO redefine el año 2014 el concepto de Aquaponía en su texto “Small-scale aquaponic food production. Integrated fish and plant farming”. En general, esta unidad productiva se basa en el cultivo de peces de agua dulce con valor comercial, cuyos desechos nitrogenados se transforman en fertilizantes aportando a los cultivos de vegetales y hortalizas. Ambos procesos productivos -agricultura y acuicultura- se unen bajo un equilibrio químico y de biomasas en donde las bacterias nitrificantes juegan un rol particular.

En el norte de Chile, el Centro Regional de Investigación y Desarrollo Sustentable de Atacama, CRIDESAT, de la Universidad de Atacama, con apoyo del GORE a través de la provisión FIC y la división Manto Verde de Angloamerican, está realizando los primeros esfuerzos en implementar una unidad piloto de Aquaponía con recirculación de agua dulce. Este proyecto, se aloja en el sector de la cordillera costera conocido como Falda Verde, Chañaral, en la cara sur del Desierto de Atacama, con la particularidad que el agua dulce es captada por atrapanieblas mejorados que se ubican a 600 metros de altura sobre el nivel del mar. La ingeniería de bajo costo, aplicada en este pilotaje, se ajusta a la visión de ver nacer emprendimientos y PYMES manejadas por pescadores artesanales y organizaciones sociales, asociadas como pequeños productores de trucha arcoíris y hortalizas gourmet de alto valor agregado, permitiendo así, en un futuro cercano, satisfacer los mercados locales relacionados con el turismo, las cadenas de supermercado, restaurantes y hoteles.

Volviendo a los objetivos palpables, ya tenemos las unidades mejoradas de atrapanieblas funcionando a máxima capacidad con una captura de aguaniebla de 1000 litros/día aprox.,  que llega todas las mañanas con la camanchaca del Océano Pacífico, volumen suficiente para acumular y recircular agua dulce en el primer cultivo de peces de la especie Oncorhynchus mykiss en Atacama. Los permisos sectoriales otorgados por el SEA, Subpesca y Sernapesca ya están aprobados. Mientras las organizaciones sociales beneficiarias están sumadas a un programa intenso de capacitaciones que fortalece sus competencias y habilidades en el manejo de la especies de cultivo y equipos hidromecánicos de soporte.

Los desafíos pendientes de este proyecto de I+D+i son alcanzar la factibilidad técnica-económica, en las condiciones operacionales más duras que presenta día a día el Desierto de Atacama, y de esta forma apoyar la reconstrucción productiva de los valles de Copiapó y Huasco con un sistema de ingeniería que, de ser tomados por emprendedores o PYMES, propenderá al desarrollo socioeconómico integral de la Región de Atacama.

Fuente: Comunicaciones CRIDESAT UDA.